Condensados en chimeneas: causas, riesgos y soluciones

Artículo publicado por Manuel Oliveros – JEREMÍAS

Las calderas de condensación han modificado los parámetros que intervienen en el dimensionamiento y la selección de chimeneas. Al recuperar mayor cantidad de energía térmica de los gases de combustión, los humos alcanzan el conducto a temperaturas más bajas y pueden producir condensación adicional durante su evacuación.

En numerosos equipos, el ventilador de salida introduce además condiciones de presión positiva. Para el proyectista resulta necesario distinguir dos comprobaciones: la selección de un sistema certificado para las condiciones térmicas, húmedas y de presión previstas, y el diseño de una instalación con pendientes y drenajes que permitan gestionar los líquidos.

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Condiciones de trabajo del generador

En las calderas de condensación se aprovecha parte del calor liberado cuando el vapor de agua se condensa dentro del intercambiador. Los gases salen con una temperatura inferior a la habitual en generadores convencionales y su enfriamiento durante el recorrido puede favorecer nuevos condensados.

La documentación del equipo debe proporcionar los datos de partida: temperatura, caudal de gases, presión disponible, combustible y condiciones de funcionamiento. La respuesta de la chimenea puede variar entre el arranque, la carga parcial y el régimen nominal; no debe definirse únicamente a partir del diámetro.

Clasificación para condiciones húmedas y sobrepresión

La designación de las chimeneas metálicas distingue los sistemas preparados para funcionamiento húmedo mediante W (Wet) y los previstos para seco mediante D (Dry). La presencia de condensación exige verificar una clasificación adecuada junto con la temperatura y la resistencia a la corrosión.

Cuando la evacuación se realiza mediante un ventilador y se produce sobrepresión, debe comprobarse la clase de presión correspondiente, como P1 o H1 según las condiciones de cálculo. La clasificación W no acredita por sí misma la estanqueidad frente a una sobrepresión determinada.

Las uniones y juntas forman parte del sistema certificado. Por tanto, la especificación debe identificar la configuración concreta que satisface los requisitos, no solo el material o el nombre de una gama.

Como ejemplo, Jeremias dispone de sistemas DW-ECO 2.0 316 con configuraciones clasificadas para funcionamiento húmedo y presión positiva, cuya selección depende de los componentes y condiciones indicados en su documentación técnica.

Diseño de pendientes, recogida y drenaje

Definido el sistema, el proyecto debe resolver el recorrido de conexión entre el generador y la chimenea, los tramos horizontales y los puntos de recogida de condensados.

Las pendientes se establecerán según las instrucciones del fabricante para la configuración prevista. Por ejemplo, determinadas aplicaciones de DW-ECO 2.0 316 en condensación, a temperaturas inferiores a 120 °C, requieren juntas específicas y una pendiente mínima de 3° en tramos horizontales. Este valor no constituye una exigencia universal para cualquier chimenea.

También debe estudiarse la transición entre conducto horizontal y chimenea vertical, además de otros puntos bajos, para definir la recogida y evacuación del líquido. Los registros deben quedar accesibles para inspección y mantenimiento.

Riesgos de una especificación incompleta

La presencia de condensados en un sistema no preparado para trabajar en húmedo puede acelerar la corrosión. Si, además, la chimenea funciona en sobrepresión sin contar con la clase de estanqueidad adecuada, pueden producirse fugas de gases. Por otra parte, una instalación con pendientes mal resueltas o drenajes insuficientes puede acumular líquido incluso utilizando un producto certificado. Son problemas de naturaleza diferente y requieren comprobar tanto la designación del sistema como la ejecución del trazado.

Cálculo, montaje y prevención de incidencias

Un sistema correctamente clasificado puede presentar problemas si la instalación acumula condensados o incorpora juntas no previstas. Por ello, el dimensionamiento debe contemplar temperatura de gases, presión, longitud del recorrido y singularidades que puedan afectar al funcionamiento.

La memoria técnica y la documentación de montaje deben dejar identificadas las condiciones de presión, funcionamiento húmedo y disposición del drenaje. También resulta conveniente verificar que el sistema instalado corresponde a la configuración seleccionada.

El artículo de Jeremias sobre normativa de evacuación de productos de la combustión amplía las principales designaciones aplicables a estos sistemas.

Conclusión

Para las calderas de condensación no basta con elegir un conducto resistente al agua. Es necesario seleccionar una chimenea con la clasificación adecuada para condensados y, cuando proceda, sobrepresión, y diseñar el recorrido para evacuar el líquido sin acumulaciones. La certificación del sistema y la resolución de la instalación deben estudiarse conjuntamente desde el proyecto.

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Manuel Oliveros Ingeniero Prescriptor manuel.oliveros@jeremias.es Móvil: 646 670 832 Jeremias España S.A.U. Polígono Mallabiena nº 3-4 48215 Iurreta (Bizkaia) – Spain LinkedIn YouTube

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JEREMIAS es un grupo industrial de origen alemán con sede en Wassetrudingen (Alemania) además de una marca internacional líder en el campo del negocio de la calefacción y ventilación.
Jeremias ofrece a sus clientes de todo el mundo sistemas de evacuación de humos y gases, chimeneas modulares metálicas, chimeneas industriales autoportantes, silenciadores industriales y sistemas de ventilación residencial.

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